Cómo reconocer un gran chocolate
Viernes, 22 Agosto 
Reconocerlo no es tan fácil. Para esto usted deberá utilizar todos su sentidos, su iniciación al chocolate comenzará con la observación. Al ojo, su vestido sombrío con tintes de caoba brillará por una uniformidad perfecta. Con leche, será moreno dorado y más o menos cavado debido a su contenido en cacao.
Al tacto, será firme y sin la menor friabilidad. Luego, lentamente llévelo hacia su nariz: respire sus aromas sutiles que despertarán su papilas y despertarán sus glándulas salivales. Su mano lo rompe y allí una ola de sabores emana de este dulce producto. Por fin en boca, se rompe bajo el diente con un sonido nítido y se desmenuza. Su textura se revela en su paladar, ligero, poderoso sin ser dominante, como un gran vino, un ramo único, armonioso, ácido, afrutado, arbolado o floral.
